Multimedia

Trabaja con audio y vídeo en el navegador: convierte formatos, recorta clips, redimensiona y comprime vídeo, crea GIF, extrae fotogramas, inspecciona archivos, une clips y edita el sonido de un vídeo. Los archivos se quedan en tu equipo y cada herramienta explica sus límites de formato y memoria.

11 herramientas

Multimedia

Acerca de esta categoría

El audio y el vídeo son los archivos que menos ganas dan de entregar al servidor de un desconocido, y también los que más tardan en subirse. La grabación de una clase, una llamada con un cliente, un vídeo familiar: el conversor online habitual te pide enviarlo entero antes de devolverte nada, y encima con límite de tamaño y cola de espera.

Estas herramientas ejecutan FFmpeg compilado a WebAssembly directamente en la pestaña. El archivo se lee del disco, se procesa en local y se devuelve como descarga. Según la tarea, se copian los flujos compatibles o se recodifican solo los que necesitan cambiar. La contrapartida se dice de frente: el motor es una descarga grande que ocurre una sola vez, los archivos pesados requieren paciencia y el móvil tiene menos memoria disponible. A cambio, tu grabación no sale del dispositivo, no hay espera de subida ni hace falta crear una cuenta.

Qué puedes hacer aquí

  1. Flujos habituales de vídeo y audio

    Convierte, recorta, redimensiona, comprime, une, inspecciona, extrae fotogramas, crea GIF y cambia el sonido de un vídeo sin instalar un editor.

  2. Procesado local, sin subidas

    Los archivos permanecen en la pestaña del navegador en lugar de enviarse a un servidor, algo importante para reuniones, entrevistas y vídeo personal.

  3. Copia cuando puede, recodifica cuando hace falta

    Las herramientas explican cuándo una pista compatible puede conservarse y cuándo el cambio pide recodificarla, para que calidad y espera no te sorprendan.

  4. Los límites, por delante

    El motor se descarga una vez y después queda en caché. Los archivos muy grandes y los navegadores móviles chocan con techos de memoria reales, y las herramientas lo advierten desde el principio en vez de fallar a mitad.