Conversor de audio
Extrae la pista de audio de un vídeo, o convierte un archivo de audio de un formato a otro, sin subir nada. Suelta una grabación MP4, MOV, MKV, WebM o AVI —o un archivo WAV, FLAC, M4A, OGG o AAC— y elige formato de salida, bitrate, frecuencia de muestreo y canales. El conversor ejecuta FFmpeg compilado a WebAssembly dentro de la pestaña del navegador, así que la grabación de una reunión de dos horas se decodifica en tu propia máquina en vez de viajar al servidor de un desconocido y hacer cola detrás de las subidas de otros. El motor solo se descarga cuando eliges un archivo, y después queda en caché.
- Entra vídeo o audio; sale MP3, WAV, AAC, FLAC u OGG Vorbis
- No se sube nada: la decodificación y la recodificación ocurren en tu pestaña
- Controla bitrate, frecuencia de muestreo y mono/estéreo en vez de aceptar un preset fijo
- Escucha el resultado y consulta su tamaño antes de descargar
Suelta aquí un archivo de vídeo o audio
El archivo se queda en tu máquina: nunca se sube
Lee MP4, MOV, MKV, WebM, AVI, MP3, WAV, FLAC, M4A, OGG, AAC y la mayoría de formatos que entiende FFmpeg.
Aún no hay archivo seleccionado
Elige un archivo de vídeo o audio para empezar. El motor de conversión solo se descarga cuando lo hagas.
Resumen
Una herramienta para dos tareas que normalmente exigen dos webs distintas: sacar el sonido de un vídeo y mover un archivo de audio entre formatos.
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Extraer el audio de un vídeo
Lee una grabación MP4, MOV, MKV, WebM o AVI y escribe solo el sonido. El flujo de vídeo se descarta, así que una captura de pantalla de 400 MB se convierte en un archivo de audio que sí puedes enviar por correo o pasar a transcripción.
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Convertir entre formatos de audio
De WAV a MP3 para reducir una grabación, de FLAC a MP3 para un aparato que no reproduce sin pérdida, o de M4A a WAV cuando un editor exige entrada sin comprimir.
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Cinco formatos de salida
MP3 para máxima compatibilidad, AAC para mejor calidad de sonido al mismo bitrate, OGG Vorbis cuando quieres un códec abierto, y WAV o FLAC cuando no puede descartarse nada.
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Controles de calidad que importan
Bitrate de 96 a 320 kbps, remuestreo a 22,05, 44,1 o 48 kHz y mezcla a mono, que por sí sola reduce a la mitad una grabación de voz sin pérdida audible.
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Procesado local
FFmpeg está compilado a WebAssembly y se ejecuta en la pestaña. No se sube nada, no hay límite de tamaño impuesto por un servidor y no hace falta cuenta.
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Comprobar antes de descargar
El resultado se reproduce ahí mismo y su tamaño aparece junto al del original, así que puedes oír si 128 kbps son suficientes antes de comprometerte con la descarga.
Cómo usarla
De un archivo de vídeo a un archivo de audio terminado, en cuatro pasos.
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Suelta un archivo de vídeo o audio en la página, o usa el selector. El motor de conversión empieza a descargarse en este momento: son unos 31 MB y ocurre una sola vez.
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Revisa el resumen del origen: la duración y el códec de audio detectado confirman que el archivo se leyó bien.
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Elige un formato de salida. Ajusta bitrate, frecuencia y canales si los valores por defecto no encajan: mono a 96 kbps sobra para voz, mientras que la música va mejor a 192 kbps o más.
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Pulsa Convertir, espera a la barra de progreso, reproduce el resultado para comprobarlo y descárgalo.
Detalles
Detalles que deciden si una conversión sirve o no.
- Acepta vídeo y audio como entrada, así que una sola página cubre extraer y convertir
- Salida en MP3, WAV, AAC/M4A, FLAC y OGG Vorbis
- Bitrate de 96 a 320 kbps para los formatos con pérdida
- Remuestreo a 22,05, 44,1 o 48 kHz, o mantener la frecuencia de origen
- Mezcla a estéreo o a mono
- Duración y códec de origen detectados y mostrados antes de convertir
- Progreso real por bytes mientras se descarga el motor, no una barra animada falsa
- Reproducción del resultado en la propia página antes de descargar
- Tamaño de salida expresado como porcentaje del original
- La conversión se puede cancelar mientras se ejecuta
Casos de uso
Situaciones donde hacerlo en local es claramente mejor que subir el archivo.
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Grabaciones de reuniones y entrevistas
Una llamada grabada suele contener información que no eres libre de subir a un conversor de terceros. Extraer el audio en local mantiene la grabación dentro de tu máquina y aun así te da un archivo pequeño para archivar o pasar a una herramienta de transcripción que sí hayas validado.
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Vídeo de clases y cursos
Un vídeo de dos horas de clase suele ser una diapositiva estática la mayor parte del tiempo. Descartar el flujo de vídeo convierte varios gigabytes en un audio que cabe en el móvil para escucharlo de camino al trabajo.
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Preparar audio para editar
Algunos editores y DAW solo aceptan WAV. Convertir antes una nota de voz M4A hace que la sesión trabaje con PCM: no recupera lo que el M4A ya descartó, pero cumple el requisito de las herramientas que rechazan formatos comprimidos.
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Reducir una grabación de voz
Una grabación de campo en WAV pesa muchísimo para lo que contiene. Pasarla a MP3 mono a 96 kbps suele recortarla más de un 90% sin diferencia audible en la voz.
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Reproducir en un aparato que se niega
Radios de coche antiguas, reproductores MP3 baratos y algunos televisores solo aceptan MP3. Convertir FLAC u OGG Vorbis a MP3 es a menudo el camino más corto a un archivo que simplemente suena.
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Cumplir el formato que exige una plataforma
Los alojamientos de pódcast, los formularios de subida y los servicios de transcripción suelen aceptar una lista corta de formatos y rechazar el resto. Convertir antes a un MP3 o WAV normal suele ser más rápido que pelearse con un validador de subida.
Ver también
Los archivos multimedia no son lo único que se procesa en local aquí. Para reducir una captura de pantalla antes de compartirla, usa Compresor de imágenes. Para abrir una descarga que tu sistema se niega a descomprimir, está Extractor de archivos comprimidos. Y para comprobar qué lleva un archivo consigo antes de publicarlo, mira Visor de metadatos de imagen.
Buenas prácticas
Decisiones que mantienen la calidad donde la quieres y el tamaño donde lo necesitas.
- Para voz, mono a 96–128 kbps suele ser indistinguible del original y ocupa alrededor de una cuarta parte
- Para música, no bajes de 192 kbps en MP3: por debajo, los platillos y las colas de reverberación se emborronan de forma audible
- Prefiere AAC frente a MP3 cuando el aparato lo admita: suena mejor al mismo bitrate
- No conviertas de un formato con pérdida a otro más veces de las necesarias: cada pasada descarta más y lo perdido no vuelve
- Convierte a WAV o FLAC cuando el archivo vaya a un editor, y comprime solo al final de la cadena
- Deja la frecuencia en «Mantener original» salvo que un sistema concreto exija otra: remuestrear no añade detalle que no estuviera
- Convierte las grabaciones largas en un navegador de escritorio; los móviles dan mucha menos memoria a una pestaña
Limitaciones
Lo que esta herramienta deliberadamente no hace, y dónde le cuesta.
- El motor ocupa unos 31 MB la primera vez. Después queda en caché, pero la primera conversión en un perfil de navegador nuevo carga con esa descarga.
- WebAssembly es de 32 bits y la entrada y la salida viven en la misma memoria, así que los archivos muy grandes —más allá de unos cientos de megabytes— pueden agotar la pestaña.
- Los navegadores móviles asignan mucha menos memoria a una pestaña que los de escritorio y fallan antes con grabaciones largas.
- La conversión es de un solo hilo, y es intencionado: el multihilo exige aislamiento de origen cruzado, lo que afectaría a otras partes de la página, y los codificadores de audio apenas se benefician de él.
- Convierte, no edita. Recortar, unir, cambiar el volumen y mezclar quedan fuera de su alcance.
- El códec de vídeo aquí da igual: la imagen se descarta antes de descodificar nada, así que una grabación en AV1 o HEVC no cuesta más que una en H.264. Solo falla un archivo cuyo códec de audio no venga incluido en el motor.
- Los archivos protegidos con DRM no se pueden leer, ni aquí ni en ninguna herramienta que no rompa esa protección.
Preguntas frecuentes
Preguntas que surgen al convertir archivos multimedia en el navegador.
¿Cómo convierto MP4 a MP3?
Suelta el MP4 en la página, deja el formato en MP3 y pulsa Convertir. El flujo de vídeo se descarta y solo se codifica la pista de audio, así que la salida ocupa una fracción del original. Puedes ajustar antes el bitrate si quieres un archivo más pequeño o más calidad.
¿Se sube mi vídeo a algún sitio?
No. El motor de conversión es FFmpeg compilado a WebAssembly y se ejecuta dentro de la pestaña de tu navegador. El archivo se lee del disco a la memoria de la pestaña y el resultado se devuelve como descarga. Nada del archivo viaja por la red: puedes comprobarlo mirando la pestaña de red mientras conviertes.
¿Qué bitrate debería elegir?
Para voz, 96–128 kbps en mono suele ser indistinguible del origen. Para música, 192 kbps es un suelo razonable y 256–320 kbps resulta casi transparente para la mayoría. Subir más solo cuesta tamaño sin añadir detalle que no estuviera ya en el origen.
¿Por qué tarda tanto en arrancar la primera conversión?
El motor pesa unos 31 MB y se descarga la primera vez que eliges un archivo. Después queda en caché con una caducidad larga, así que las visitas y conversiones posteriores empiezan de inmediato. La descarga se pospone a propósito hasta que eliges un archivo, de modo que entrar en la página no te cuesta nada.
¿Cuál es la diferencia entre MP3, AAC, FLAC y OGG Vorbis?
MP3 tiene pérdida y se reproduce prácticamente en cualquier sitio. AAC también tiene pérdida, pero suena mejor que MP3 al mismo bitrate. OGG Vorbis está a la altura de AAC y es un formato abierto que normalmente no implica coste de licencia, aunque lo aceptan menos aparatos de consumo. FLAC no tiene pérdida: comprime sin descartar nada, con la mitad del tamaño de un WAV aproximadamente.
¿Convertir de MP3 a MP3 reduce la calidad?
Sí. Cada codificación con pérdida descarta información de forma permanente, así que recodificar un MP3 como otro MP3 pierde algo más incluso a mayor bitrate. Si necesitas otro bitrate, recodifica siempre desde el archivo original y no desde una copia ya comprimida.
¿Cuál es el archivo más grande que puedo convertir?
No hay límite impuesto por ningún servidor, pero WebAssembly es de 32 bits y la entrada y la salida comparten un mismo espacio de memoria. En la práctica, más allá de unos cientos de megabytes deja de ser fiable, y la herramienta avisa cuando un archivo cruza ese umbral. Los navegadores de escritorio aguantan bastante más que los móviles.
¿Puedo usarlo en el móvil?
Los archivos cortos suelen funcionar. Los largos, a menudo no: los navegadores móviles asignan a una pestaña mucha menos memoria que los de escritorio, y el sistema cierra la pestaña al llegar al límite. Para cualquier cosa de más de unos minutos, el escritorio es la opción segura.
¿Por qué mi archivo FLAC pesa más que el MP3 del que salió?
FLAC no tiene pérdida, así que guarda todo lo que contenía la entrada. Convertir un MP3 a FLAC no recupera el detalle que el MP3 descartó: simplemente almacena ese audio ya degradado sin perder más, en un archivo mayor. Pasar de con pérdida a sin pérdida solo compensa cuando una herramienta concreta exige ese formato.
¿Puedo extraer el audio sin recodificarlo?
Aquí no. Copiar el flujo de audio tal cual es posible en principio, pero solo funciona cuando el códec de origen y el contenedor de destino encajan, lo que produce fallos difíciles de entender. Recodificar siempre genera un archivo que se reproduce, que es el comportamiento por defecto más útil en este caso.
Herramientas relacionadas
Más herramientas locales, solo de navegador, para trabajar con archivos.